Aula Virtual
Las relaciones laborales se ponen a prueba principalmente en situaciones pequeñas:
Alguien no cumple un plazo; recibimos una crítica; tenemos demasiado trabajo; alguien nos interrumpe; un compañero comete un error; no estamos de acuerdo; necesitamos pedir algo;
sentimos que no nos escuchan.
En estas situaciones podemos reaccionar desde la emoción o podemos hacer una pausa y elegir nuestra respuesta.

¿Qué relación existe entre gestionar nuestras propias emociones y la manera en que tratamos a otras personas?
¿Qué situaciones laborales hacen que te resulte más difícil responder de manera tranquila y respetuosa?