Aula Virtual
Al finalizar este módulo, las y los participantes podrán reconocer los principios del buen trato laboral, identificar conductas que favorecen o deterioran las relaciones entre pares y reflexionar sobre su propia responsabilidad en la construcción de ambientes laborales respetuosos y saludables.
Trabajar con otras personas implica mucho más que cumplir funciones y alcanzar objetivos.
Durante una jornada laboral conversamos, solicitamos ayuda, entregamos información, recibimos instrucciones, damos opiniones, cometemos errores, enfrentamos diferencias y tomamos decisiones junto a otras personas.
En cada una de esas situaciones estamos construyendo —o deteriorando— nuestras relaciones laborales.
Por eso, el buen trato no consiste simplemente en “ser amable”. Tampoco significa evitar los conflictos, estar siempre de acuerdo o aceptar cualquier comportamiento para mantener una aparente armonía.
El buen trato implica relacionarnos con otras personas reconociendo su dignidad, respetando sus límites y diferencias, comunicándonos de manera adecuada y asumiendo responsabilidad por el impacto de nuestras conductas.
Una idea clave para este módulo:
El buen trato no se demuestra solamente cuando todo funciona bien. Se demuestra especialmente cuando existen diferencias, presión, errores o desacuerdos.
Antes de avanzar, piensa en tu propia experiencia.
¿Qué hace que sea agradable trabajar con una persona?
Y ahora la pregunta incómoda:
¿Qué conductas hacen difícil trabajar contigo?
No necesitas responder pensando en “la persona problemática de tu equipo”.
La invitación es mirar primero hacia nosotros mismos.